By Alicia Vallespi

Comunicación no violenta, otra forma de afrontar conversaciones difíciles

Saber comunicar claramente nuestras necesidades es una de las mejores habilidades que podemos desarrollar, para mejorar nuestra relación con nosotros mismos y con los demás, tanto a nivel personal como laboral.  Por el contrario, la comunicación basada en juicios sobre el otro, y el lenguaje que provoca miedo, vergüenza o culpa en una situación difícil, impide que las personas reconozcan sus sentimientos, necesidades y requisitos con claridad, la atención se desvía, las personas se ponen a la defensiva y los conflictos se intensifican porque esa “parte violenta” provoca represalias emocionales.

La comunicación no violenta enfatiza la importancia de expresar con claridad observaciones sobre la situación, sentimientos, necesidades y peticiones a los demás, o a uno mismo; siempre evitando el lenguaje evaluativo que etiquete o juzgue al otro.  Se trata de que las propias necesidades, deseos o anhelos no se satisfagan a costa de frustrar las necesidades de la otra persona.

Se cambia el juicio y la crítica por la expresión de sentimientos y deseos.

 

Cuando sentimos que hemos sido tratados o acusados injustamente, o cuando queremos imponer nuestros deseos, tendemos a utilizar una “comunicación violenta”, que se relaciona con juzgar, criticar, analizar, moralizar y acusar, y que lejos  de mejorar la situación, la empeora ostensiblemente.

Veamos cómo podemos aplicar la comunicación no violenta siguiendo unos sencillos pasos:

4 pasos para aplicar la COMUNICACIÓN NO VIOLENTA

PASO 1. Situación

Observa lo que está sucediendo y describe la situación sin emitir ningún juicio, hazlo de forma neutra, como si fueras una cámara de vídeo que está grabando, sin añadir opiniones ni interpretaciones:  
    Veo … / Oigo … / la situación es …

PASO 2. Sentimientos

Identifica y expresa tus sentimientos. Procura utilizar sentimientos que hablen de ti sin acusar al otro:
    Entonces me siento…  (tenso, ansioso, enfadado, deprimido, decepcionado, cansado…)

PASO 3. Necesidades

Descubre qué  necesidades insatisfechas se hallan en el origen de tus sentimientos:

    Mi necesidad es …/ porque me gustaría … / Deseo … / Necesito … (seguridad, comprensión, respeto, autonomía, confianza…)
PASO 4. Petición

Formula una petición, clara, positiva, factible. Una petición no es una exigencia ni un reproche!
    ¿Por favor podrías… / Estás dispuesto a hacer esto …? 

 

Por ejemplo, si en lugar de decir: “Eres un desastre, no hay forma de hablar contigo”, decimos algo como: “Cuando me dices eso (situación) me desanimo (sentimiento) porque necesito confianza en el hecho de que nos escuchemos (necesidad) ¿Podrías decirme cómo puedo hacer para mejorar nuestro diálogo? (petición)”.

O como: “Cuando veo tu reacción (situación) me siento confuso (sentimiento) y necesito tiempo para aclararme (necesidad) ¿Te importa que hablemos de esto más tarde? (petición)”.

Cambia bastante ¿verdad?

De la misma forma podemos empatizar con el otro siguiendo los mismos pasos:

“Cuando dices esto (situación) ¿Es porque te sientes cansado? (sentimiento) ¿Qué necesitas para sentirte mejor? (necesidad) ¿Puedo ayudarte en algo? (petición hacia el otro).

 

Practicar la comunicación no violenta nos ayuda adquirir habilidades de comunicación interpersonal eficaces para resolver conflictos, aumentar la cooperación y mejorar la atmósfera de trabajo o de convivencia. Aprendemos a dilucidar lo que estamos observando sin juicios, a identificar lo qué estamos sintiendo y a expresar qué queremos de nosotros mismos y de los demás.

“Cuando tomamos conciencia de nuestras necesidades, la furia da lugar a sentimientos útiles para la vida”.

Marshall B. Rosenberg

 

¿Te animas a practicar?

 

Si quieres saber más sobre la comunicación no violenta, Marshall Rosenberg es el autor de referencia:

Comunicación No Violenta – Un Lenguaje de Vida Marshall Rosenberg Gran Aldea Editores

“Center of Nonviolent Communication” Asociación para la Comunicación No Violenta creado por Marshall Rosenberg